La carrera de Abogacía de la Universidad de San Andrés parte de una idea: repetir leyes de memoria ya no alcanza, y lo que distingue a un buen abogado es entender qué problema busca resolver el derecho y construir el argumento más sólido. Está pensada para quienes disfrutan debatir y razonar, con un fuerte sentido de la justicia.
Cada año los estudiantes compiten en el Jessup International Law Moot Court, el FDI Moot Court de arbitraje de inversiones, el Concurso Interamericano de Derechos Humanos y el Concurso Universitario de Litigación Penal. También participan del NYU Global Program en Buenos Aires, con cursos dictados por la Universidad de Nueva York.
Además de los estudios jurídicos, el Poder Judicial y las empresas, los graduados trabajan en organismos internacionales como la ONU o la OEA, en ONG, como asesores legislativos o de gobierno y en emprendimientos de legal tech.
Las clases giran alrededor del debate de temas de actualidad y suman miradas de la economía, la sociología y las nuevas tecnologías. Desde 2019 hay un track de herramientas para el ejercicio del derecho, con programación para abogados, design thinking, management y emprendedurismo. Los talleres de búsqueda, redacción jurídica y negociación contractual arrancan en el primer cuatrimestre; desde tercer año se puede cursar la Clínica Jurídica, que lleva casos reales bajo supervisión docente, y hay simulacros de juicio por jurados.
Aprobar el examen de ingreso de la Universidad, que evalúa escritura y matemática; se puede preparar con el curso de ingreso, que es optativo, o rendir libre. Acceden con ingreso directo quienes tengan un promedio igual o mayor a 8 en los tres años del secundario anteriores al último, quienes hayan aprobado el International Baccalaureate (30 puntos o más), el Cambridge AICE (250 o más), el Baccalauréat francés (12 o más), el Esame di Stato italiano (75 o más) o el Abitur alemán (entre 1,0 y 2,5), y quienes hayan aprobado materias en otra universidad.
Acreditada por CONEAU — Resolución CONEAU Nº 553/2020