Abogacía se dicta en la Kennedy desde 1985 y combina una base teórica sólida con una fuerte apuesta por la práctica: simulacros de juicios, asistencia a juicios orales y audiencias de vista de causa, e intercambios con estudiantes de Psicología y de Periodismo y Comunicaciones.
Quien se recibe tiene preparación jurídica, ética y humanista para interpretar, aplicar y producir normas en función del bien común. Puede ejercer la representación legal, judicial y extrajudicial de personas humanas o jurídicas, públicas o privadas, ante organismos nacionales, provinciales y municipales, y diseñar estrategias para resolver conflictos.
Además del ejercicio independiente, el título habilita para integrar el Poder Judicial de la Ciudad, provincial o nacional, trabajar en la administración pública y en los poderes Ejecutivo y Legislativo, asesorar a empresas, asociaciones y fundaciones, actuar en mediaciones y arbitrajes, ingresar al cuerpo de abogados del Estado o al Servicio Exterior, acceder a la función notarial, investigar y enseñar.
La propuesta suma temáticas que el ejercicio actual del Derecho exige, como Derecho y género, seguridad informática, protección de datos y Derecho Ambiental. Busca formar abogados con pensamiento crítico e innovador, capaces de investigar, interpretar e intervenir en la realidad social y con un vínculo permanente con la comunidad.
Nivel medio (secundario) completo. Quienes terminaron el secundario en otro país deben tener el título convalidado en la Argentina.