La carrera de Abogacía de la UNSTA espera que sus graduados defiendan la Constitución Nacional, sus declaraciones, derechos y garantías, y ejerzan el control de constitucionalidad tanto en el ámbito público como en el privado, preservando un poder judicial independiente.
El abogado reconoce las necesidades sociales frente a las transformaciones del derecho en un Estado social y democrático, comprometido con los derechos humanos y el cuidado del medio ambiente. Defiende las libertades civiles y políticas, analiza críticamente el sistema jurídico y actúa con lealtad, probidad y buena fe, guardando el secreto profesional.
Asiste en la solución de conflictos en el ámbito judicial y extrajudicial, conoce los métodos alternativos de resolución de conflictos y el tribunal multipuertas, practica el asesoramiento, la defensa o el patrocinio jurídico —también de personas sin recursos— y se desempeña como auxiliar de la justicia.