El programa tiene una duración de cinco a seis años y está estructurado en diversas áreas clave: biología, ecología, economía agrícola, manejo de suelos, fitotecnia, entre otros. Los estudiantes cursan materias obligatorias y optativas que abarcan desde genética y producción vegetal hasta economía y administración rural. El enfoque está en preparar a los profesionales para enfrentar desafíos actuales como el cambio climático y la innovación tecnológica en el sector agropecuario.