Herramientas de la danza contemporánea y la improvisación para complementar el entrenamiento de bailarinxs de danzas populares, y también de quienes no lo son, en un taller de los martes que dura todo el año. Apunta a desenvolverse mejor en la escena y en la vida, y a moverse de manera saludable.
La propuesta explora las posibilidades de movimiento que ya existen en cada estudiante para ampliarlas, transformarlas y expandirlas, dejándose desviar por la curiosidad y por el vínculo con lxs demás y con el entorno. Se entrenan la sensibilidad, la imaginación y la propiocepción, y se trabaja con enigmas, errores, hipótesis y deseo.
Cada clase pasa por un reconocimiento corporal y de activación, una instancia de investigación con consignas en la que se baila, se lee, se escribe y se observa, y un estudio de elementos técnicos como entradas y salidas del piso, espirales y curvas. Lo dicta Camila Redondo, bailarina e intérprete que integró la compañía Calle 46 y la Compañía de la UNA.