La diplomatura parte de una Teoría General de los Derechos Humanos que los comprende como esencialmente armónicos y coexistenciales entre sí y con los bienes públicos, y brinda bases teóricas y prácticas modernas —procedimientos, tests y análisis— para tomar decisiones que logren esa armonización. Se dirige a abogados de estudios jurídicos, tribunales, fiscalías, organismos públicos, entidades internacionales y ONGs, a académicos y a graduados universitarios de la Filosofía, la Ciencia Política, la Sociología o las Relaciones Internacionales.
Después de la teoría general, el segundo módulo estudia derechos en particular para delimitar el contenido esencial de cada uno y entrenar la toma de decisiones en los distintos casos. El último módulo aborda la litigación en materia de Derechos Humanos: los aspectos estratégicos, los mecanismos de protección domésticos y los organismos y herramientas de tutela a nivel internacional.
A prever, asesorar y litigar en casos domésticos o internacionales; a entender las relaciones entre la Constitución y los tratados; a usar los métodos de interpretación de los derechos fundamentales y las herramientas de control de razonabilidad de las leyes, tanto para atacar una norma como para defenderla; y a diseñar estrategias de litigio a partir del análisis de sentencias e informes de tribunales y organismos nacionales e internacionales.