El cardiólogo clínico que busca formar esta especialización coordina el abordaje de las enfermedades cardiovasculares y decide cuándo y cómo usar herramientas como la hemodinámica, el cateterismo cardíaco, la arritmología y la electrofisiología. El trabajo se centra en la toma de decisiones según la ecuación riesgo-beneficio y la evidencia disponible.
La especialización busca una mirada holística del paciente como sistema biopsicosocial, competencias para decidir en prevención, diagnóstico y tratamiento de pacientes críticos con los algoritmos de la cardiología intensiva, el manejo de estudios epidemiológicos y una actitud favorable hacia la investigación.
Al terminar, el especialista previene y trata patologías cardiovasculares agudas y crónicas, establece diagnósticos diferenciales, interviene ante cuadros con riesgo de vida inmediato y resuelve problemas propios de la Unidad Coronaria. También integra equipos interdisciplinarios y cuida la comunicación con el paciente en la entrevista clínica.
Se requiere título de grado de Médico, acreditar un año de residencia o concurrencia programada en Clínica Médica y haber realizado la residencia en Cardiología, estar realizándola en forma simultánea o ser adherente a una residencia de Cardiología con el mismo régimen que debe cumplir un residente.
La admisión se gestiona con una nota dirigida al director de la carrera exponiendo los motivos del ingreso, el currículum vitae, dos cartas de recomendación que atestigüen la calificación profesional y una entrevista personal con el director.
Acreditada por CONEAU — Resolución 119/14