La carrera parte de una constatación: la actividad bancaria y financiera pesa en la economía y está fuertemente regulada, así que el abogado que trabaja en ella necesita entender tanto la norma como el negocio. El objetivo declarado es formar profesionales capaces de leer la operación bancaria desde lo jurídico y desde lo económico-financiero a la vez.
La carrera se dirige al abogado de bancos y al que trabaja en los entes reguladores, pero también al que asesora empresas en relación constante con el sistema financiero y al que defiende derechos de consumidores de servicios financieros. El cuerpo docente combina trayectoria académica con actuación en el mercado legal del sector.
El recorrido incluye derecho administrativo y regulatorio, con el poder sancionatorio del Banco Central, la Comisión Nacional de Valores y la Unidad de Información Financiera; derecho privado, con contratos bancarios, garantías del crédito y responsabilidad frente a empresas y consumidores; negocios financieros y mercado de capitales; control de cambios y comercio exterior; instrumentación de operaciones financieras; fintech y banca electrónica; y compliance y prevención de lavado de activos.
350 horas
Para cursar la carrera es necesario contar con título de abogado o de alguna carrera de grado de cuatro años de duración como mínimo. Quienes tengan títulos emitidos en otros países deben realizar el procedimiento de homologación correspondiente según la reglamentación de la Facultad de Derecho.
Acreditada por CONEAU — Resolución N° 486/04, acreditada y categorizada 'Bn' (Muy Bueno-Nueva)