El farmacéutico de hospital no termina su trabajo al dispensar: discute la indicación con el médico, sigue al paciente y responde por la seguridad de la terapia. Para ese rol forma esta carrera de posgrado de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, que dirigen el Dr. Eduardo Lagomarsino y el Dr. Fabián Buontempo.
El eje es la farmacia clínica: evaluar indicación, efectividad, seguridad y adherencia de los medicamentos, en simultáneo o después del acto de prescripción, y sostener esa evaluación con evidencia analizada críticamente. El programa recorre las áreas donde la intervención más pesa —antimicrobianos, terapia intensiva, HIV, enfermedades cardiovasculares, dolor crónico y cuidados paliativos, poblaciones especiales— y suma farmacocinética clínica, interacciones y polimorfismos genéticos, y seguridad del paciente y error.
La otra mitad es la farmacia como área integral del centro de salud: producción en áreas estériles, formulación magistral para productos huérfanos y terapias individualizadas, vacunas e inmunoprevención, dispositivos biomédicos y la gestión del almacenamiento y la dispensación. También entran las actividades de uso racional de medicamentos: farmacovigilancia, investigación clínica y los comités de farmacia y terapéutica.
Título de Farmacéutico o equivalente expedido por universidades nacionales o privadas reconocidas.