La carrera forma economistas capaces de comprender la realidad económica y social del país y su inserción internacional, desde la investigación teórica y la empírica. Su objetivo declarado es humanizar la economía, buscando el equilibrio entre la eficiencia económica y el bienestar social, con las distintas teorías leídas a la luz de la Doctrina Social de la Iglesia.
Con fuertes habilidades analíticas en matemáticas y estadística, quien egresa puede crecer en consultoría de gestión, en bancos comerciales y de inversión, en gobiernos de todos los niveles y en organizaciones internacionales como las Naciones Unidas.
Los graduados aprenden a hacer análisis macroeconómico de los mercados y de la política monetaria, crediticia, cambiaria, fiscal y salarial, a escala global, sectorial y regional, además del comercio internacional. En el enfoque micro, la orientación en finanzas aporta capacidades para analizar información financiera y diseñar estrategias para el funcionamiento de las empresas.
El plan ofrece dos orientaciones, Desarrollo y Comercio Internacional y Finanzas Corporativas. Desde el primer semestre hay materias de prácticas profesionales, y en el último año se suman prácticas profesionales supervisadas.
Acreditada por Ministerio de Educación de la Nación — RM Nº 2065/11