Con la licenciatura, el instrumentador suma a su rol dentro del quirófano competencias de gestión, docencia e investigación. La carrera cubre el área técnico-quirúrgica y la complementa con gestión de centros quirúrgicos, biotecnología y ética profesional.
El graduado integra el equipo médico cuidando la seguridad del paciente y la eficiencia del acto quirúrgico. Selecciona, prepara y controla instrumental, materiales y equipos con criterio tecnológico, asiste al cirujano durante la intervención y se ocupa de la disposición correcta del instrumental cuando termina la cirugía. Las prácticas simuladas en el Centro de Simulación Clínico-Quirúrgico acompañan todo el recorrido.
Puede organizar, administrar y supervisar servicios quirúrgicos de cualquier complejidad con modelos de planificación y gestión de calidad, participar en la selección y formación de personal especializado y liderar programas de capacitación continua. También investiga en instrumentación y asesora a organismos nacionales e internacionales sobre políticas del área.