La licenciatura forma instrumentistas especializados en los estilos populares del país: el tango y las especies folclóricas de cada región, incluidas sus proyecciones actuales. Combina la interpretación con el arreglo, la producción sonora y la investigación sobre música popular.
Quien obtiene la licenciatura puede desempeñarse como intérprete o como arreglador, con un dominio profundo del tango y el folclore argentino. Elabora arreglos y adaptaciones ajustados a distintos niveles de ejecución y articula la práctica con la investigación artística para crear y poner en escena nuevos repertorios.
La carrera trabaja la interpretación como solista y en ensambles de distinto tipo, la transcripción y adaptación de obras para instrumentos melódicos y armónicos, y el manejo técnico del sonido, tanto analógico como digital. Ese dominio técnico apunta a sesiones de grabación, producción en redes y estudios remotos, y performances en vivo.
A mitad de camino, el técnico universitario ya está preparado para tocar el repertorio popular como solista, en grupos de cámara, ensambles u orquestas, y para participar en espectáculos que cruzan la música con otras ramas artísticas, incluidas grabaciones y transcripciones.