La Licenciatura en Teología estudia la revelación cristiana y la pone en diálogo con el pensamiento humano. Está dirigida tanto a personas consagradas como a laicos que quieren profundizar su fe y prepararse como agentes de pastoral.
El licenciado conoce con solidez la Palabra y el Magisterio de la Iglesia, y puede debatir con otras tradiciones religiosas y con las corrientes de la cultura contemporánea. Está preparado para la tarea evangelizadora en la línea de Aparecida y del papa Francisco.
Puede enseñar en universidades e instituciones educativas de la Iglesia de nivel secundario y superior, e integrar equipos de investigación. Con la licenciatura se obtiene también el título eclesiástico de Bachiller en Teología, que habilita académicamente para la ordenación sacerdotal y abre la puerta a posgrados en facultades de teología católicas de todo el mundo.
Los dos primeros años se cursan junto con la Licenciatura en Filosofía, lo que aporta herramientas para analizar críticamente situaciones humanas actuales y formular preguntas de peso. Los tres años siguientes se concentran en Biblia, historia de la Iglesia, moral, derecho canónico y teología sistemática, y el recorrido cierra con un examen integrador.