La toxicidad descrita para un compuesto suele corresponder a dosis altas y exposiciones acotadas en el tiempo, mientras que en el ambiente predominan las dosis bajas y las exposiciones difusas y prolongadas. Este curso analiza los mecanismos de toxicidad que dependen de la dosis y lo que eso implica para evaluar el riesgo tóxico.
Propone herramientas conceptuales para diferenciar caminos de toxicidad competitivos o secuenciales, en particular en los cambios primarios y secundarios del daño celular. También discute la validez de la evidencia experimental, obtenida con dosis altas, cuando se traslada a escenarios reales con dosis bajas y factores de confusión.
Tras repasar los mecanismos clásicos del daño celular por tóxicos, se estudian los compuestos organofosforados más allá de la colinesterasa, el asbesto en dosis bajas, el arsénico en aguas de consumo y las controversias en torno al glifosato. Está pensado para egresados de química, biología, bioquímica, medicina, farmacia y carreras afines a la toxicología, estudiantes de posgrado y profesionales universitarios.