Las clases de piano combinan tres áreas: el desarrollo técnico, el armado de repertorio y la música popular. El aspecto técnico es siempre obligatorio; según su interés, cada participante puede inclinarse por el repertorio clásico o por el popular.
Ejercicios acondicionados a cada alumno para lograr regularidad en el tiempo y en la intensidad, sincronización entre sonidos simultáneos y desplazamiento por todo el teclado, con escalas, acordes y arpegios y nociones elementales de teoría. El repertorio recorre del período barroco al siglo XX, y puede ampliarse con propuestas del propio alumno.
Cifrado americano y enlace de acordes en distintas disposiciones para acompañar canciones, tocar en conjunto, llevar la melodía o improvisar sobre un tema dado.