La carrera de Procuración nació como una instancia temprana de profesionalización del Derecho. Brinda la comprensión y las habilidades que exige la función técnica en los ámbitos jurisdiccional y administrativo.
Ofrece una formación universitaria sobre las principales concepciones del Derecho y del Estado, y prepara para intervenir, dentro de sus incumbencias, en la resolución de problemas jurídicos y en gestiones jurídicas en el ámbito público y privado. La formación es teórico-práctica y habilita a elaborar determinados escritos y a trabajar en la administración judicial, la administración pública, estudios jurídicos o como gestor jurídico.
Según la Ley Nacional 10.996 y la normativa provincial, el procurador puede representar en juicio bajo patrocinio letrado, concurrir a las audiencias y a los tribunales donde tenga pleitos, interponer recursos contra sentencias definitivas adversas y regulaciones de honorarios, presentar con su sola firma escritos de mero trámite y realizar representaciones judiciales y administrativas.