Una formación con mucho laboratorio: arranca por la manipulación diestra del material y el equipamiento y llega hasta prácticas analíticas complejas. Está pensada para quien quiere trabajar en química aplicada con un título técnico universitario.
El Técnico Químico Universitario interpreta las transformaciones del mundo material a partir de los principios fundamentales de la química y desarrolla técnicas experimentales tanto de análisis como de preparación de sustancias. Organiza, dirige y ejecuta las tareas propias de un laboratorio químico.
Integra equipos de investigación y trabajos que implican procesos químicos, atiende el funcionamiento de un laboratorio y hace cumplir normas de calidad, higiene y seguridad, respondiendo a necesidades locales, regionales y nacionales. Las optativas del último año —química ambiental, bromatología o análisis de minerales— permiten orientar el perfil.