Es una carrera eclesiástica, reconocida por la Santa Sede, que forma en el pensamiento filosófico y sirve de base para estudiar Teología. Está abierta a toda persona interesada y comparte trayectos con la licenciatura y el profesorado de la facultad, de modo que pueden cursarse juntos.
El bachiller acompaña y asesora a instituciones educativas y culturales, medios, editoriales y organizaciones, en especial las vinculadas a la Iglesia Católica. Trabaja sobre cuestiones de ética, la interpretación de problemas socioculturales y las implicancias filosóficas de la ciencia y la técnica.
El recorrido expone de forma orgánica las disciplinas que piensan el mundo, el hombre y Dios, junto con la historia de la filosofía y una introducción al método de investigación. Cumple los requisitos canónicos para pasar a Teología y se cierra con un examen final complexivo.