La estética integral, entendida como parte de la salud, es el eje de esta certificación de formación continua. Combina teoría y práctica con contenidos que incorporan las últimas tendencias y técnicas del sector.
El recorrido arranca por la piel normal, la cosmecéutica y la higiene facial, sigue con el peeling superficial y avanza hacia los principios de aparatología facial y corporal: exfoliación, alta frecuencia, otras terapias y protocolos iniciales.
Quien egresa está preparado para integrar un equipo de trabajo interdisciplinario bajo supervisión en el ámbito de la medicina estética, con un abordaje personalizado del paciente que incorpora criterio, prácticas simples y tecnologías para mejorar la calidad de atención y cuidados.