Este curso enseña a usar el dermomaquillaje clínico como recurso terapéutico complementario para personas con alteraciones pigmentarias, como vitiligo o melasma, o con cambios cutáneos derivados de tratamientos oncológicos. Parte de una estética que deja de ser solo cosmética y prioriza la salud cutánea, el bienestar psicoemocional y la calidad de vida.
La propuesta busca que los profesionales acompañen a sus pacientes en la reconstrucción de su identidad, su inclusión social y la mejora de su autoestima a través del maquillaje correctivo. La formación incluye un encuentro de práctica clínica.
Se requiere ser profesional de la salud matriculado o certificado en estética, graduado de una carrera vinculada a la salud o la estética, estudiante de Cosmetología, Cosmiatría o disciplinas afines, o contar con conocimientos previos en maquillaje de la piel.