Esta carrera de la Facultad de Ciencias Empresariales y Gestión Pública reúne dos oficios del mercado de bienes: el del corredor inmobiliario, que intermedia entre la oferta y la demanda, y el del martillero, que tasa y vende en remate. La formación descansa sobre una base jurídica sólida y combina teoría con práctica, con enseñanza personalizada.
Sale con criterios de valuación para negociar, promocionar y administrar bienes, con capacidad para redactar los contratos propios de la operatoria inmobiliaria y para organizar su propia empresa de negocios inmobiliarios.
Puede actuar como perito tasador judicial de muebles, inmuebles y ganado, rematar bienes de cualquier naturaleza en subastas particulares, oficiales y judiciales y desempeñarse como auxiliar de justicia en la ejecución de sentencias de remate, asesorando sobre el valor intrínseco y de colocación de cada bien.
Intermedia de forma imparcial en la compra, venta o locación de bienes, tasa como valuador oficial o particular y gestiona de manera integral la actividad inmobiliaria: administración de propiedades y consorcios, manejo de créditos para operaciones inmobiliarias, estudios de mercado y comunicación comercial.
Acreditada por Ministerio de Educación de la Nación — Res. MECyT 1085/2007 (título de Corredor/a Público/a Inmobiliario/a); extensión a distancia: Disp. DNGU 132/2026