La diplomatura forma facilitadores de escritura con orientación social y en el cuidado de la subjetividad. Entiende la escritura como una práctica que produce sentidos colectivos y memorias sociales, y la creatividad como una intervención simbólica situada, capaz de habilitar voces históricamente silenciadas. La dirige la Dra. Amelia M. Zerillo.
Se apoya en la teoría literaria, el análisis del discurso, los estudios culturales, la sociología de la cultura, la pedagogía crítica, los estudios en Salud Mental y la escritura terapéutica. Toma como referencia escrituras individuales y grupales con mujeres víctimas de violencia doméstica, personas en situación de calle o en contexto de encierro y víctimas de la violencia política o del Holocausto. Sin reemplazar prácticas militantes ni comunicacionales, pone el peso en el lenguaje, la forma y la poética.
Las clases alternan exposiciones de la docente y de los participantes, análisis de textos y discusión bibliográfica con escritura, lectura y comentario de lo producido. El equipo lo completan Ana Bidiña, Irene Klein y Daniela Camozzi.
Está dirigida a profesionales de las ciencias sociales y humanísticas y a docentes con título terciario o universitario.