Una diplomatura superior de un cuatrimestre que forma en políticas de protección del patrimonio material e inmaterial. Parte de reconocer el patrimonio cultural como un capital social que aporta identidad y sostiene un desarrollo compatible con la calidad de vida de la población.
Quienes la completan cuentan con lineamientos para formular programas y procedimientos de protección, y para impulsar la sensibilización de la comunidad en distintos niveles de decisión.
Recorre la evolución del concepto de patrimonio, el patrimonio físico, intangible y documental, el marco legal e institucional, las convenciones internacionales, el valor económico y social del patrimonio, los museos, la arqueología y el tráfico ilícito de bienes culturales.
Egresados de carreras de grado universitarias o de nivel superior no universitario de al menos cuatro años, preferentemente con inserción en áreas vinculadas a la gestión urbana. De forma excepcional se evalúa a personas idóneas en la temática.