Especialización de cuatro años y 12.300 horas —11.520 de práctica y 780 teóricas— destinada a médicos residentes o concurrentes programáticos de Clínica Médica, que se cursa de lunes a viernes, ocho horas diarias.
El programa forma un clínico capaz de manejar las situaciones que más se presentan en la atención del paciente internado, resolver los problemas frecuentes de la práctica ambulatoria, atender clínicamente al paciente sometido a procedimientos quirúrgicos y responder con rapidez a las urgencias médicas.
La carrera entrena la pericia en las maniobras invasivas más habituales de la clínica médica y la elaboración de una historia clínica y un examen físico completos que sostengan las impresiones diagnósticas y el inicio de la terapéutica. Incluye pautas para el uso racional de los recursos humanos, diagnósticos e institucionales.
La formación insiste en concebir al paciente en su contexto biológico y psicosocial, en la confidencialidad de la información y en la relación médico-paciente como base de la calidad de atención.
La Especialización está destinada a médicos residentes o concurrentes programáticos de Clínica Médica. El Comité Académico de la carrera evalúa los antecedentes del postulante y, de ser necesario, coordina una entrevista de admisión.