La Ingeniería en Petróleo de la Facultad de Ingeniería de la UBA forma profesionales que descubren y ponen en producción los hidrocarburos del subsuelo, en formaciones convencionales y no convencionales. Es una carrera para quien quiera resolver problemas de yacimiento cruzando geología, física, química y modelación numérica, dentro de equipos donde conviven varias disciplinas.
El ingeniero o la ingeniera en petróleo interpreta los datos que producen geólogos, geofísicos, químicos y físicos, y con ellos desarrolla métodos y optimiza procesos para explotar un yacimiento. Queda habilitado para proyectar, dirigir y certificar obras de exploración y explotación de petróleo y gas, instalaciones de tratamiento, transporte y almacenamiento, y para proyectar lo referido a higiene, seguridad e impacto ambiental de esas obras.
La salida natural son las empresas operadoras de yacimientos y las compañías de servicios auxiliares a la producción, acá y en otras geografías. También hay lugar en consultoría, peritajes y tasaciones, en la función pública y en la investigación. La facultad remarca que se gradúan por año menos ingenieros de los que el sector demanda.
La carrera articula tres proyectos integradores: uno inicial, uno intermedio sobre la sustentabilidad social, ambiental, legal y económica de un proyecto de hidrocarburos, y un Trabajo Integrador Final —tesis o trabajo profesional— que acredita 192 horas supervisadas de práctica profesional.
3.632 horas
Para ingresar hay que tener el nivel secundario o equivalente completo. El primer ciclo de la carrera es el Ciclo Básico Común (CBC), de dos cuatrimestres y seis asignaturas, y hay que aprobarlo para empezar el segundo ciclo.