La Licenciatura en Kinesiología y Fisiatría prepara profesionales para prevenir, evaluar, tratar y recuperar la capacidad física de las personas con los fundamentos de la kinesiterapia, la kinefilaxia y la fisioterapia. El abordaje considera al paciente junto a su entorno familiar y comunitario.
El kinesiólogo ejerce en consultorio propio, en instituciones sanitarias públicas y privadas, en servicios de rehabilitación ocupacional y en ergonomía industrial. También trabaja en establecimientos educativos y deportivos, residencias para adultos mayores y hogares de día, centros de atención primaria urbanos y rurales, y en asesoramiento, auditoría y peritaje en el campo jurídico.
La carrera combina un área básica centrada en la morfofisiología del cuerpo humano, un área profesional con las asignaturas kinefisiátricas específicas y un área tecnológico-humanística. La formación práctica atraviesa el recorrido desde el inicio y es uno de sus rasgos más fuertes, orientada a intervenir de modo interdisciplinario y a recuperar el equilibrio biopsicosocial del paciente.