La Maestría en Evidencia y Litigación Penal forma en razonamiento probatorio, medios de prueba, técnicas de litigación y procedimiento penal, con foco en los procesos adversariales. Se dirige a empleados y funcionarios judiciales, fiscales, defensores y abogados particulares.
En la práctica judicial no alcanza con saber qué dice la ley: hay que trabajar con los hechos y las pruebas. La maestría enseña a analizar, ordenar y valorar la evidencia, construir hipótesis, identificar falacias y aplicar estándares de prueba para argumentar con rigor.
Se profundiza en la prueba científica, digital, psicológica, psiquiátrica y testimonial: cuándo es admisible y cómo se valora. El entrenamiento en litigación penal trabaja la planificación de estrategias, la estructura de los argumentos y la respuesta en tiempo real a la contraparte frente a un tribunal, con especial atención a los juicios orales.
Al ciclo estructurado se suman al menos 170 horas de seminarios sobre temas como juicio por jurados, condenas erróneas, la prueba de los delitos sexuales o la litigación ante la Corte Suprema.
Título de abogado de una universidad reconocida, o titulación extranjera equivalente de al menos cuatro años y 2600 horas. Se contemplan las excepciones del art. 39 bis de la Ley 24.521. La selección incluye la evaluación del currículum y una entrevista con la Dirección del programa.
Acreditada por CONEAU — Dictamen favorable CONEAU N° 656-2026