Es la primera maestría de América Latina en reunir estas tres especializaciones, y esa condición es parte de lo que ofrece: un título con pocos equivalentes en la región para traductores e intérpretes que quieran moverse en el mercado audiovisual y tecnológico. Se organiza en ocho bimestres, siete de cursada y uno destinado a los seminarios de investigación y práctica del trabajo final.
Las salidas que la maestría nombra son el subtitulado, el doblaje, la accesibilidad, la localización de software, aplicaciones móviles y videojuegos, y el derecho informático y la propiedad intelectual. El trabajo final puede ser una tesis o una traducción comentada con análisis del texto fuente y justificación del texto meta.
El plan cubre informática aplicada, entornos de traducción y traducción automática, recursos de la traducción científico-técnica, traducción audiovisual con tramos específicos de subtitulado y doblaje, accesibilidad —audiodescripción y subtitulado para personas sordas—, localización de software, aplicaciones y videojuegos, y un bloque jurídico de derecho informático, propiedad intelectual y traducción de contratos informáticos.
576 horas
Pueden postularse graduados de la UBA o de otra universidad argentina o extranjera con título de traductor, traductor público, intérprete o especialista en áreas afines a la lingüística, las letras o la enseñanza del inglés. También se admite a graduados de instituciones de nivel terciario argentinas con título de traductor, intérprete o profesor, cuando la cursada haya sido de cuatro años. La maestría está abierta a profesionales de todos los idiomas. El proceso de admisión se completa enviando por correo el título de grado, el currículum vitae y una carta de motivaciones e intereses.