Un taller que toma el juego y el deporte como punto de partida para pensar filosóficamente. Invita a reconocer en la práctica deportiva un fenómeno que da que pensar y a ejercitar, con otros, las herramientas del pensar.
Los temas siguen la lógica de un partido: el vestuario, donde se deja lo cotidiano y se adopta la actitud filosófica; la entrada en calor, sobre las condiciones de ser jugador; la charla técnica, que desarma la trama del juego, sus reglas, la cancha y la tribuna; y la salida a la cancha, donde se pone a prueba lo pensado frente al límite, la lesión, la derrota o el retiro.
Estudiantes y profesionales de Educación Física, entrenadores, preparadores físicos, directivos de instituciones deportivas, deportistas amateurs y profesionales, estudiantes de Filosofía y personas interesadas en la reflexión sobre la experiencia deportiva.