La organización social contemporánea desvaloriza lo emocional, lo afectivo, lo intuitivo y lo corporal frente a lo racional y lo productivo. Este curso trabaja esas dimensiones en la intervención social y el lugar que los lenguajes artísticos pueden ocupar ahí.
Los cuidados se abordan como categoría situada y eminentemente relacional, con sus dimensiones material, emocional y moral, y con la vulnerabilidad y la interdependencia como rasgos de quienes cuidan y son cuidados.
El arte se entiende como puente y vehículo de experiencias: se exploran vías de abordaje de lo afectivo en el trabajo con personas, grupos y comunidades, se propician experiencias de contacto de cada participante con sus propias emociones y se llega a iniciativas concretas de intervención en territorio.