Una diplomatura que aborda el consumo de drogas desde un enfoque de derechos humanos y en el marco de la Ley de Salud Mental. Los consumos problemáticos atraviesan todas las clases sociales y son fenómenos multidimensionales, con una dimensión jurídico-normativa, una médico-sanitaria y una subjetiva.
El abordaje se centra en las personas, sus trayectorias vitales y su constitución subjetiva: recurrir a una sustancia que promete bienestar de manera individual, rápida y eficaz no surge de un mal hábito ni de una decisión personal, sino de lo que ofrece la sociedad de consumo para tramitar emociones y mediatizar conflictos. Es en esas coordenadas sociales, culturales y de época donde la propuesta sitúa el problema.