La Diplomatura en Bacteriología Clínica de la Universidad Kennedy apunta a jerarquizar el laboratorio de microbiología como un actor estratégico dentro del equipo de salud. Está pensada para microbiólogos y bacteriólogos que buscan herramientas para interactuar con el equipo médico, en un tema con poca oferta de formación específica.
Se concentra en optimizar el procesamiento, la interpretación y el criterio de informe de las muestras clínicas clave: sangre, líquido cefalorraquídeo, muestras osteoarticulares, de piel y partes blandas, intraabdominales, orina y catéteres. La meta es que el médico pueda iniciar a tiempo el tratamiento antimicrobiano adecuado.
El retraso en la terapia correcta se asocia con más mortalidad en sepsis y meningitis y con más secuelas en las infecciones osteoarticulares. A la vez, informar contaminantes deriva en tratamientos innecesarios, costosos y tóxicos que seleccionan cepas resistentes. Por eso trabaja sobre las tres etapas del proceso: preanalítica, analítica y posanalítica.
Título universitario completo en Microbiología o Bacteriología.