Psicólogos, psicopedagogos, profesores de educación especial, trabajadores sociales, médicos, kinesiólogos y estudiantes avanzados de carreras afines pueden formarse con esta diplomatura para intervenir en discapacidad desde un enfoque de derechos humanos.
El campo desplaza el modelo biomédico hacia una comprensión social del funcionamiento humano, en la que la discapacidad surge de la interacción entre las personas y las barreras del entorno. La propuesta integra la Clasificación Internacional del Funcionamiento (CIF), las neurociencias y los modelos de coliderazgo.
Inteligencia artificial, accesibilidad digital y tecnologías de apoyo aparecen como recursos para promover autonomía y participación en la educación inclusiva, la inclusión laboral y la vida independiente, siempre con una perspectiva ética y centrada en la persona.