Escribanía prepara al profesional para ejercer la función notarial, una de las profesiones más antiguas del mundo, ligada desde siempre a la realización del Derecho. La formación teórico-práctica apunta al asesoramiento y consejo jurídico que el notario debe prestar a quienes requieren sus servicios, y facilita la participación en los concursos de oposición y antecedentes para acceder a la titularidad de un Registro.
El título permite acceder a la función notarial en las provincias que lo requieren, ejercer como Escribano General de Gobierno de la Nación, de las provincias o de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, actuar como mediador en la Mediación Voluntaria, integrar tribunales de ética profesional y desempeñarse como juez, secretario o inspector del fuero notarial.
En el ámbito judicial, quien egresa puede actuar como administrador judicial, partidor, albacea, árbitro o perito, e intervenir ante la Inspección General de Justicia y los registros de personas o de bienes. Fuera de los tribunales, presta asesoramiento jurídico notarial a personas físicas o jurídicas, interviene en la transferencia de fondos de comercio, realiza estudios de títulos y redacta contratos y documentos jurídicos, además de poder ejercer la docencia universitaria.
Acreditada por Ministerio de Educación de la Nación — R.M. 1493/2018