Escribanía forma profesionales del derecho especializados en la función notarial, capaces de dar autenticidad a los hechos y actos jurídicos y de otorgar fe pública y seguridad jurídica a los contratos de la vida civil y comercial. Tras un ciclo básico común con Abogacía, el último año se dedica a un aprendizaje intensivo enfocado en la práctica de la profesión.
El escribano interviene en la transferencia de inmuebles y de fondos de comercio, la constitución de sociedades comerciales y la confección de contratos y testamentos, y lleva un registro público donde constan actos de gran importancia. Puede asesorar a ciudadanos en asuntos de naturaleza notarial, redactar documentos y autenticar hechos, desempeñarse como mediador, integrar directorios de bancos y reparticiones públicas descentralizadas, autónomas o autárquicas, y ejercer la docencia y la investigación.
El Derecho Notarial y Registral y la Práctica Notarial se trabajan con metodología de Clínica Jurídica, junto con pasantías tutoriales en reparticiones con las que la facultad tiene convenios. El estudio de métodos alternativos de resolución de conflictos prepara al escribano como asesor imparcial, y la facultad destaca el excelente nivel de sus egresados en los exámenes de matriculación.
Título de nivel secundario completo y aprobación de un curso introductorio con modalidad taller; tienen ingreso directo los abanderados y escoltas de la Bandera Nacional del nivel secundario y los egresados del CUDA.