La Especialización en Nanotecnología Aplicada a la Salud, conocida como S-NANO, brinda a profesionales de distintas disciplinas una formación teórica sólida sobre el uso de nano-objetos para resolver problemas médicos. Responde a un área de vacancia: en América Latina hay muy pocos posgrados dedicados a las aplicaciones de la nanotecnología en salud.
El especialista puede evaluar prototipos, productos y procesos basados en materiales nanoparticulados y planificar estrategias terapéuticas, diagnósticas o de biorremediación. Puede trabajar en universidades y centros de investigación, en empresas, en organismos estatales o por cuenta propia.
La nanomedicina abarca la terapéutica, con la liberación controlada de fármacos; la medicina regenerativa y la ingeniería de tejidos; el diagnóstico, y la regulación y la toxicología. Es un campo donde confluyen física, química, biotecnología, farmacia, bioquímica e ingeniería, y donde avanzar exige un vínculo estrecho entre academia, industria y clínica.
La carrera enseña los fenómenos fundamentales de la nanotecnología, a interpretar los parámetros de técnicas de caracterización como la microscopía electrónica o de fuerza atómica y a entender cómo interactúan los materiales nanoparticulados con células y tejidos. El trabajo final puede ser una monografía o una investigación de laboratorio dentro del Programa de Nanomedicinas de la UNQ.
Se requiere título de grado de una carrera de al menos cuatro años, expedido por una universidad nacional, provincial o privada reconocida por el Poder Ejecutivo Nacional. También se admite el título de una universidad extranjera reconocida por las autoridades competentes de su país, previa evaluación de los estudios por la Comisión Académica, que en ningún caso implica la reválida del título de grado. Se aceptan además estudios terciarios completos de cuatro o más años con título final de una institución reconocida, en cuyo caso la Comisión Académica puede determinar actividades complementarias.