La formación de grado habilita a ejercer la odontología general, pero la destreza que se alcanza suele quedar en la baja y mediana complejidad. Esta especialización, radicada en la Residencia Universitaria en Salud Bucal de la FOUBA, pone al odontólogo en un escenario donde conviven los tres niveles y un caudal alto de pacientes con tratamientos extensos.
La apuesta es que la diversidad de la casuística haga el trabajo: combinar tratamientos de distintas especialidades en un mismo paciente, sistematizar la experiencia y sostener una mirada científica sobre la práctica cotidiana. Los contenidos recorren diagnóstico por imágenes, semiología, bioseguridad, materiales dentales, oclusión, farmacología, estomatología, endodoncia, operatoria, prótesis, periodoncia, cirugía, metodología de la investigación y estadística.
Casi el 90% de las horas es práctica: atención supervisada de pacientes, ateneos bibliográficos y clínicos, preparación de trabajos científicos para congresos y jornadas, y actividades preclínicas sobre simuladores. De esa carga, 560 horas se cumplen de guardia en el Servicio de Guardias y Urgencias Odontológicas de la facultad.
Se requiere título de Odontólogo emitido por universidades autorizadas por el Ministerio de Educación de la Nación, o título extranjero con convalidación o reválida, y matrícula habilitante. La carrera está anclada en la Residencia Universitaria en Salud Bucal de la facultad, así que además hay que certificar el ingreso a esa residencia y mantener la condición de regular en ella durante toda la cursada.