La Especialización en Química Clínica ofrece a los bioquímicos una formación avanzada, teórica y práctica, en la aplicación de métodos y técnicas para la prevención, el diagnóstico y la evaluación de enfermedades.
El especialista puede organizar y supervisar laboratorios, integrarse a equipos de salud, desarrollar nuevas tecnologías, diseñar programas de calidad y encarar investigaciones. Se mantiene al día con los avances científicos que modifican el diagnóstico y el tratamiento clínico.
La formación combina bioestadística, valores de referencia, analítica avanzada y sistemas automatizados con el estudio del medio interno y la función renal, las funciones hepática, gástrica, pancreática e intestinal, lípidos y lipoproteínas, endocrinología, monitoreo de drogas terapéuticas, inmunoquímica, marcadores infecciosos y gestión de laboratorios.