La evaluación suele valorarse más de lo que se la incluye en la formulación de las políticas, y menos aún se la usa para revisar decisiones. El curso la trabaja como componente de la planificación, con su carácter técnico y también político.
Se recorren los componentes de un modelo evaluativo —objetivos, criterios, unidad de análisis, indicadores, fuentes e instrumentos—, los tipos de evaluación ex ante, de proceso y de resultados, la tensión entre evaluación interna y externa, y el mapeo de actores, redes y conflictos.
Cada encuentro se complementa con una consigna asincrónica aplicada a un programa social que cada participante elige, y el curso cierra con la presentación de los componentes de un modelo evaluativo propio, con línea de base, marco lógico y tableros de control.