La experiencia del desastre dejó de percibirse como un acontecimiento excepcional para volverse una condición persistente de la vida contemporánea: crisis ecológicas, guerras prolongadas, colapsos económicos, transformaciones tecnocientíficas aceleradas y precarización generalizada de la subjetividad configuran un escenario donde el desastre no aparece solo como evento súbito, sino también como derrumbe lento.
A través de obras literarias y audiovisuales de los siglos XX y XXI, las distintas inflexiones del desastre —natural, bélico, tecnocientífico y subjetivo—, con atención a sus desafíos representacionales y a las condiciones materiales, históricas y simbólicas de producción. El enfoque articula teoría crítica, estudios visuales, ecología política y reflexiones sobre la técnica.