El curso enseña a usar el juego como herramienta clave en el vínculo con el perro. Los teóricos son virtuales y las prácticas se hacen con el animal en la facultad, en turnos asignados.
Se trabaja el juego para bajarle al perro el estrés y la ansiedad, para mejorar su conducta y su aprendizaje a través de la actividad física, y para crear experiencias seguras y positivas que además ayudan a prevenir comportamientos no deseados.
Dirigido al público general y a adiestradores con poca experiencia.