Un laboratorio teórico-práctico sobre el instrumento expresivo, la técnica vocal y la estructura del discurso, dirigido a quienes tienen alta exigencia en presentaciones profesionales: académicos, docentes, personas públicas y dirigentes, cualquiera sea su disciplina.
El acento está tanto en lo que se dice como en cómo se comunica: los signos textuales, o sea la estructura de las ideas, y los paratextuales, el sonido de la voz, los gestos y los movimientos, usados de forma estratégica dentro de un discurso.
Cada participante se pone bajo el microscopio para volver consciente lo que produce: se corrigen la monotonía y el monoritmo, el caudal sonoro, la capacidad vocal y respiratoria, los vicios y latiguillos, y se trabajan la dicción, el calentamiento vocal y una introducción al storytelling.