El mar y la arena son territorios informes: en el pasado se pensaron primero como peligro y después como reparación natural, hasta transformarse en enclaves turísticos hiperexplotados.
Los textos que se leen en el curso enfrentan la omisión literaria, el extractivismo turístico y el estereotipo que comparten ambos: la suposición de que lo que se escribe y se lee en la playa solo puede ser una banalidad. El taller desordena ese esquema y, con él, la distribución de los espacios geográficos y literarios latinoamericanos.