Una diplomatura de formación pedagógica para quienes enseñan en carreras de salud y llegaron a la docencia desde su profesión, sin pasar por una formación sistemática en educación. Apunta a docentes universitarios, tutores, jefes de trabajos prácticos y coordinadores de asignaturas, y también a estudiantes del último año y alumnos ayudantes.
Busca ampliar el repertorio de quien evalúa más allá del examen escrito, oral o de opción múltiple. Trabaja qué se evalúa cuando se evalúa —competencias, desempeños, saberes teóricos, prácticos y actitudinales—, instrumentos como rúbricas, guías de observación, portafolios, autoevaluación y coevaluación, y la evaluación en asignaturas teóricas, prácticas y mixtas, en contextos reales o simulados.
Una parte importante está dedicada a los desafíos actuales: cómo diseñar consignas que promuevan producción propia en entornos asincrónicos, cómo validar la autoría y qué hacer frente a la irrupción de la inteligencia artificial, con sus riesgos, sesgos y dilemas éticos. El cierre es un trabajo integrador en el que cada cursante diseña o rediseña la evaluación de una asignatura que tiene a cargo.