Una unidad médico-quirúrgica de alta ocupación y amplia variedad de patologías —shock séptico, politraumatismo, trasplantes hepático, renal, pulmonar, de intestino y páncreas, neurocirugías— es el ámbito de esta residencia. El residente nunca está solo: la jefatura y los médicos de planta ejercen una supervisión constante durante toda la formación.
La formación empieza en la internación de Clínica Médica, Emergencias y Cardiología y sigue en la Unidad de Cuidados Intensivos, con rotaciones por anestesiología, ecocardiografía, infectología, imágenes y fibrobroncoscopia y rotaciones en centros del exterior. Los integrantes del servicio lideran el equipo de RCP del hospital y el equipo de trauma.
El residente realiza procedimientos invasivos como accesos venosos centrales con guía ecográfica, catéter de Swan-Ganz, toracocentesis, punción lumbar, intubación orotraqueal y traqueostomía percutánea. Participa en ateneos, bibliográficos, el curso superior, los cursos ACLS y ATLS y trabajos de investigación presentados en congresos de terapia intensiva.
El ingreso es por concurso. Se requiere título profesional, con la convalidación correspondiente si fue expedido en el extranjero, acreditar un promedio mínimo de 6 puntos en la carrera de grado —considerando aplazos y sin incluir el punto del internado rotatorio— y tener como máximo 35 años al momento de la inscripción.
La selección comienza con un examen presencial, único para todas las especialidades médicas, que se aprueba respondiendo correctamente el 60% de las preguntas y es condición excluyente para continuar en el concurso. El orden de mérito final se compone en un 70% por el examen y en un 30% por la entrevista personal.