La carrera forma profesores de educación especial para garantizar el derecho a la educación de las personas con discapacidad a lo largo de toda su vida. Busca una preparación teórica y práctica que acompañe trayectorias educativas integrales, tanto en servicios de educación especial como en escuelas comunes.
Quien egresa orienta la trayectoria escolar más adecuada para estudiantes con discapacidades temporales o permanentes en todos los niveles, apoyándose en saberes psicológicos, pedagógicos, sociológicos y biológicos. Trabaja junto a otros profesionales, las familias y la comunidad para favorecer la inclusión, conoce las políticas y normas que la sostienen y diseña proyectos socioeducativos y comunitarios.
La formación ofrece tres orientaciones para profundizar: ciegos y disminuidos visuales, discapacidad intelectual, y sordos e hipoacúsicos. Cada una suma abordajes específicos sobre las necesidades educativas de esas poblaciones.
Puede desarrollar alternativas educativas en circuitos formales y no formales y en instituciones diversas donde haya personas con discapacidad incluidas. La carrera también prepara para la docencia y la investigación en el nivel superior.