Robin Hood, el mago Merlín, Juana de Arco y el Cid; dragones y caballeros; juglares y gestas medievales siguen entre nosotros. Desde fines del siglo XVIII las culturas de la Edad Media se cuelan en creaciones artísticas, en el discurso y en el pensamiento, y en las últimas décadas se multiplicaron y diversificaron en soportes, lenguajes y públicos.
Un panorama interdisciplinario de reescrituras neomedievales y de los problemas que se desprenden del uso de ese acervo —magia y maravilla, pandemia, tecnofeudalismo y guerra—, con ejemplos de cine, historieta, literatura, música y videojuegos. El marco es el de los estudios del neomedievalismo, entendido como el proceso continuo de reconstruir, reimaginar y resignificar la cultura medieval en tiempos postmedievales, con una óptica centrada en la transmedialidad, el comparatismo y la mirada regional.