La genealogía es una vía privilegiada para abordar la historia, la antropología y otros campos, porque interpela de forma directa tanto al curioso como al investigador avezado. Lejos de ser un pasatiempo de una minoría, es una práctica democratizante: todas las personas tienen un pasado genealógico.
Qué incidencia tienen los procesos históricos en la conformación de las familias, cómo influye la trayectoria individual en la descendencia posterior y qué rol juega el ámbito laboral en la constitución identitaria del individuo y de su entorno inmediato. En su interacción con las demás disciplinas humanísticas, la genealogía permite ahondar en la historicidad de los procesos socioeconómicos a partir de las particularidades biográficas y de las redes vinculares.