#SerUniversitario

Experiencias universitarias contadas por universitarios.

La clave no es simple, pero es clara

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Alegría. Eso es lo que siento ahora. Feliz, así estoy. ¿Por qué? Gracias a Dios tengo muchas razones, pero hoy una se destaca: ¡Aprobé Análisis Matemático 2! Sí, esa materia que supuestamente hace temblar a todo el mundo. Aquel picaporte que me abre la mitad de la carrera, sin el cual no podría seguir. Ese temor de los contadores y los administradores, que nos creen dioses supremos del universo a los que logramos aprobar la continuación de esa materia que les hizo pasar por el infierno a muchos, en el tan odiado CBC. ¿Y saben qué? No fue imposible. Tampoco fue fácil, ni mucho menos. Ni muchísimo menos. Pero fue posible.

Una vez más, queda científicamente comprobado que las horas dedicadas al estudio son directamente proporcionales a las posibilidades de aprobar.

No me considero un pibe inteligente, pero sí perseverante en lo que me gusta. Y esa, para mí, es la clave. Perseverar. Levantarse de las caídas, de los errores, y seguir caminando. Por eso, hoy siento ganas de gritar: ¡Basta de boludeces! Basta de rendirse ante la primera decepción, basta de querer estudiar todo el último día a la noche.

Como muchos ya lo dijeron, la universidad (y yo creo que la mía en especial) no es una carrera contra el tiempo, y no es necesario recibirse en 5 años y medio, tal como dice el famoso “plan de estudios”. Creo que realmente es mejor cursar menos materias. Quizás incluso una, dependiendo si laburás o no, entre otros temas, pero aprovecharla bien. Exprimirla. Sacarle el jugo. Disfrutarla. En fin, hacer lo que todos deberíamos hacer: pasarla bien haciendo la carrera que elegimos.

¡Ya sé que no es fácil! De hecho, difícilmente me ha salido. Es casi imposible querer renunciar a ese escaso tiempo de ocio para dedicarle más horas a los apuntes. Incluso a veces pasa que por más que te pases dos semanas sin despegarte del escritorio, igual te vaya mal. Y ahí es donde más cuesta, pero donde más se requiere perseverar.

Hoy, por suerte, no fue el caso. Aunque la verdad tampoco fue por suerte. Hubo un esfuerzo, que afortunadamente resultó en un logro, y en una entendible satisfacción personal.

Al que lea esto, le pido por favor que nunca baje los brazos, que dedique el tiempo realmente necesario, que no busque atajos ni caminos fáciles. Si yo aprobé Análisis 2, otro podrá aprobar Biofísica, Electromecánica 2, Anatomía o Filosofía. Para mí, la clave no es simple, pero es clara: perseverar.

Clases Particulares: - Antropología - Semiología - Sociología - Psicología - Filosofía - HSEG - ICSE - IPC

Autor: Juan Pablo Romero

Estudiante de la Lic. en Economía en la Universidad de Buenos Aires. Amante del inglés y de aprender cosas nuevas.


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