El ajedrez tiene un capital simbólico y cultural reconocido internacionalmente como creación intemporal de la humanidad. La expansión de espacios de práctica ajedrecística puso en evidencia la necesidad de una formación específica, tanto en la instrucción del juego como en su dimensión escolar.
Articular la enseñanza del ajedrez con su uso como recurso didáctico en el aula: entendido como potenciador didáctico, se cruza con la literatura, la historia, la matemática, la tecnología, el arte y las trayectorias educativas. La propuesta contempla además la enseñanza de las reglas, los rudimentos del juego y los conceptos fundamentales de táctica y estrategia necesarios para enseñarlo después en contextos educativos.